viernes, 3 de junio de 2011

Dos hombrecillos desde una realidad paralela

(Podrás encontrar este mismo artículo en la edición en papel de la revista Yorokobu del mes de junio).

Tengo grabada en mi cabeza la imagen de dos curiosos hombrecillos. Aunque hay pruebas de que hemos establecido contacto, aún me cuesta creer que sean reales. Se hacen llamar The Yes Men y vienen de una realidad paralela. O eso creo.

Tras un tiempo siguiéndoles la pista, he descubierto su misión: corregir la identidad de las empresas que se comportan equivocadamente en nuestra realidad. No entiendo nada de física cuántica pero imaginaba que, a través de una especie de agujero de gusano o alguna fisura del sistema, The Yes Men se han ido colando momentáneamente en nuestro lado para intentar evitar que este mundo se vaya a la mierda.

Foto de ItzaFineDay

En uno de nuestros contactos, Andy Bichlbaum y Mike Bonanno -sus nombres secretos cuando cruzan a nuestra realidad- me confesaron que “seguramente el comunicado de Dow Chemical emitido en directo por la BBC” fue su aparición “más efectiva y con mayor alcance”. Dow es la empresa responsable del desastre de Bhopal, India (1984), una catástrofe química que provocó la muerte a miles de personas. Cuando se cumplían veinte años de la desgracia, Andy se hizo pasar por un portavoz de la compañía, anunciando que, por fin, la empresa asumiría responsabilidades. Para cuando los auténticos portavoces de Dow desmintieron sus declaraciones, ya habían perdido 2.000 millones de dólares en bolsa.

Desde entonces, cada vez que han sido vistos en nuestra realidad, han hecho temblar a corporaciones como ExxonMobil (2007), BP (2008), o General Electric (abril de 2011), sin que ningún medio de comunicación se diese cuenta de que quienes hablaban ante sus cámaras no eran ejecutivos sino activistas utilizando técnicas afines al situacionismo.

Cada vez que oía hablar de ellos pensaba que saltar de una realidad a otra para trastocar los planes de entidades tan poderosas debía de tener sus implicaciones pero, por lo que me han explicado ellos mismos, nada grave. “Recibimos algunas cartas legales, pero no han sido problema. Estamos siendo demandados por la Cámara de Comercio de Estados Unidos, pero tampoco es un problema porque tenemos asistencia legal gratuita de la EFF” (Electronic Frontier Foundation), una organización sin ánimo de lucro que trabaja en defensa de los derechos y libertades civiles en el mundo digital.

Está claro que se lo montan bien. Irrumpen sembrando el caos, generalmente de manera divertida, bromeando, como si quisieran despertarnos de nuestro letargo, de ese “deseo de dormir” que padece la sociedad moderna, como afirmaba Guy Debord, el padre del situacionismo y autor de La Sociedad del Espectáculo (1967).

Debord afirmaba que “lo que ha sido representado como la vida real se revela simplemente como la vida realmente espectacular”. El espectáculo sustituye, pues, a la realidad. The Yes Men sigue las reglas del juego de la sociedad moderna y se convierte en un actor dentro de ese espectáculo. Su labor no es mentir, sino representar lo que las empresas deberían estar haciendo.

“Pensábamos que siendo como un espejo para la gente a la que estábamos criticando, diciendo “sí” en su propio terreno, podríamos conocerles mejor”. No sé si el espejo es el puente que utilizan para cruzar ambas realidades, pero al menos me ha quedado claro de dónde viene ese nombre de superhéroes.

OTROS SERES

De un tiempo a esta parte he percibido ciertas irregularidades en nuestra realidad, lo que me lleva a pensar que The Yes Men no son los únicos seres que se cuelan en este lado. Sospechaba que colectivos como ImprovEverywhere, causantes de escenas como Frozen Grand Central oNo Pants Subway Ride también saltan entre ambos mundos, así que se lo comenté a Mike. “¡Nos gusta mucho lo que hace ImprovEverywhere! Estaría bien que en sus acciones hubiera un poco más de componente político, pero son muy divertidos”- me dijo. Y ¿qué hay de Sacha Baron Cohen -Ali G, Borat, Bruno-? -“Nos encantan sus gilipolleces. El trabajo que hizo, especialmente con Ali G, poniendo en ridículo a poderosos políticos, fue genial”.

Todos ellos realizan pranks (bromas embarazosas) o hoaxes (bulos). Unos usando el humor de manera más trascendente o más próxima al détournement anticapitalista y otros menos trascendente o más próxima a la performance artística, pero todos mezclando crítica social con producción cultural en distintos porcentajes. Resulta evidente que este enfoque, basado en el entretenimiento, el asombro y la diversión, hace que la crítica sea más digerible y contagiosa y seguramente sea la clave de su éxito. “Puede haber cosas graciosas que lleguen a la gente o puede haber cosas poéticas que también lleguen a la gente. No hay reglas estrictas sobre cómo conseguirlo. Lo que funcione, es lo que será mejor”, opina Mike.

MENSAJE PARA ESTE LADO DE LA REALIDAD

Dado su profundo conocimiento sobre medios de comunicación, creatividad, redes sociales y guerrilla, me preguntaba si serían capaces de pasar una larga temporada en este lado de la realidad, asesorando a marcas para mejorar nuestro mundo. Sin embargo, y muy a mi pesar, Mike fue tajante: “Las estrategias de marca son parte del problema” y si tuviera que pensar en una marca con la que colaboraría The Yes Men, “sería The Pirate Party”, un partido político internacional, con representación en el Parlamento Europeo, que aboga por reformar las leyes de propiedad intelectual, el derecho a la privacidad en internet y la transparencia de las administraciones, más conocido por colaborar recientemente con Wikileaks.

En su lado de la realidad, no existe el marketing. A quienes se dedican a ello en nuestro mundo, les lanzan un recadito: “dejad vuestros trabajos y poned todo lo que tenéis, cada pizca de vuestra energía en salvar el planeta, parar el cambio climático y traer justicia social a esta tierra. Os sentiréis mejor y viviréis más”.

Si te lo estás pensando, ahora The Yes Men empieza a “trabajar con organizaciones que tengan campañas específicas” así que, si formas parte de una organización o quieres colaborar en las sesiones de brainstorming, puedes ponerte en contacto con The Yes Lab y podréis “afrontar las cosas juntos”.


miércoles, 13 de abril de 2011

Publicitarios, ¿no queríais diálogo?


No son vándalos haciendo gamberradas por Madrid. Son las voces de sociólogos, abogados, profesores, amas de casa y artistas internacionales (entre ellos Jeff Stark que, por cierto, estará este viernes en el CCCB) que han colaborado en un proyecto de desobediencia civil con la intención de reclamar la calle o, como ellos mismos dicen, de "cambiar las expectativas de comportamiento público en espacios compartidos".

La semana pasada Jordan Seiler y compañía extrajeron el contenido de más de 100 marquesinas de Madrid. Esos espacios fueron okupados por mensajes redactados via email por distintos colaboradores del Madrid Street Ad Takeover.

"Alrededor de una Mahou, la vida es 5 estrellas" o "Coca-Cola. 125 años repartiendo felicidad" fueron sustituidos durante unas horas por:

PUBLICIDAD. El espacio público es de todos.

Hubiera preferido un muro blanco a este cartel de mierda.

Tengo que parar de decirme que esto me hará sentir mejor.

Opinión en la calle.

La calle opina.
Los publicitarios, ¿responden?



(Via Fubiz , Urbanprankster y elmundo)
(Foto 1, Vice)

martes, 22 de febrero de 2011

Adéu, creativos

No sé cuántos creativos publicitarios hay en España pensando ahora mismo cómo resolver su próximo briefing. ¿2.000?, ¿3.000?, ¿5.000 profesionales?

Unos cuantos. Y muchos, seguro, dotados con gran talento. Pero el trabajo que hacen -o que hacemos- no le gusta a le gente. Llevamos décadas interrumpiendo películas, ensuciando fachadas, llenando de basura los buzones, exagerando, gritando, inventando ficciones alejadas de la gente o hablando de cosas sin interés… ¿A quién puede gustarle eso?

A nadie.

No sé cuántas personas hay en España compartiendo ahora mismo, desde su ordenador de casa o del trabajo, divertidas anécdotas, historias emocionantes, vídeos con extraordinarias casualidades, o fotos de gatos. ¿1 millón?, ¿dos?, ¿diez?

Unos cuantos. Y de entre todas esas historias, aunque sólo sea por probabilidad, algunas de ellas sobresalen. Y conectan con la gente. Les entretienen, les divierten, les emocionan, les interesan.

Cada vez son más y hablan más entre ellos. Y a nosotros cada vez nos prestan menos atención.

¿Cómo competir por la atención? Yo creo que no podemos. Lo hemos hecho tan mal durante tanto tiempo que nos hemos ganado a pulso la marginación y el ostracismo.

No podemos imitar su espontaneidad. Pero podemos tratar de entender a los espontáneos. Dialogar con ellos e incluso comportarnos como si fuéramos como ellos: personas. Para que vuelvan a tratarnos como personas y dejen de vernos como intrusos.

Eso es lo que hemos intentado hacer con Lucas Jatobá.
Lucas es un brasileño que vivía en Barcelona. Para despedirse, tuvo una maravillosa idea: soltar media docena de globos con entradas para una obra de teatro, agradeciendo así los buenos momentos que pasó en la ciudad . Lo grabó en vídeo, lo colgó y lo compartió con sus amigos. Era una idea perfecta para Atrapalo.com, uno de nuestros clientes. Así que le propusimos volver a rodar el vídeo y facilitarle cientos de globos para que pudiera despedirse a lo grande de toda la ciudad:



Por primera vez, trabajamos una idea que no era nuestra, sino de Lucas, que es quien la firma. Y Atrápalo invirtió en un proyecto que no era suyo, sino de Lucas, que es quien lo firma. Qué caso tan raro.

Tanto que algunos usuarios comentan que no saben si es publicidad; unos pocos dicen que si esto es publicidad, ya no les gusta –tal vez sea muestra del odio que el marketing ha despertado en ellos durante tantos años de mal comportamiento-; y la mayoría, afortunadamente, admiten que sea o no publicidad, les encanta.

Me gusta pensar que cada vez veremos más casos como éste, en el que los verdaderos “creativos” serán los usuarios y “la gente de la agencia” nos dedicaremos a cazar oportunidades y recomendar a las marcas no qué decir, sino cómo comportarse.


lunes, 31 de enero de 2011

En la próxima nube no te abroches el cinturón

(Podrás encontrar este mismo artículo en Ling, la revista inflight de Vueling Airlines, en el número de febrero de 2011)

2010 fue el año de la nube. Dicho así, parece que estemos hablando del horóscopo chino o de una efeméride pero, en realidad, lo único que tienen estos conceptos en común es que tal vez afecten a nuestro futuro.

Llevamos años en la nube sin apenas darnos cuenta. Estamos en ella, por ejemplo, cada vez que utilizamos Gmail, Flickr, Facebook, o Spotify. Aplicaciones web a las que nos conectamos momentáneamente y que guardan información (documentos, fotos, música…) en la nube de internet. A este reciente modelo de trabajo se le denomina cloud computing y sus principales ventajas son el ahorro de costes y la accesibilidad a la información desde cualquier lugar conectado a la red. Es por eso que este tipo de aplicaciones está sustituyendo paulatinamente a los programas instalados en nuestros ordenadores que almacenan los datos en memorias locales.
Ya no necesitamos poseer un CD, ni tan siquiera necesitamos poseer la música, lo que necesitamos en realidad es acceder a ella en Spotify. Ya no necesitamos libros, sino acceder a su lectura en Amazon. Ya no necesitamos descargarnos una película o una serie, ni comprar un DVD, cuando podemos verlas online en Hulu o YouTube. No necesitamos las cosas sino las experiencias, los contenidos que llenan esas cosas.
La reciente consolidación del cloud computing es uno de los catalizadores de un cambio a mayor escala que sobrepasa los límites del mundo digital y pasa a modificar nuestro comportamiento en el mundo real o, lo que es lo mismo, nuestra cultura. Hoy vivimos permanentemente conectados y ya no sólo trabajamos o nos entretenemos en la nube, sino que estamos empezando a consumir y a vivir en ella.
Ilustración: cloudliving, por Caroline Selmes

En 2009, uno de los fundadores de la revista Wired, Kevin Kelly, defendía que “compartir es mejor que poseer". No es fruto de la casualidad que dos años más tarde sea ésa la palabra que vemos reproducida en cada website, en cada contenido digital y en cada rincón de las redes sociales. Compartir no es sólo una palabra de moda, es la piedra angular de un nuevo paradigma que quizá suponga además una alternativa al modelo económico y de consumo que tanto se está poniendo en duda estos últimos años.

Para qué necesito comprar una vivienda vacacional que sólo voy a usar un mes al año, si puedo intercambiar temporalmente mi casa con la de otra persona de cualquier parte del mundo en intercambiocasas.com.

Para qué necesito contratar hotel y guía, cuando puedo recibir el servicio persona a persona en la comunidad couchsurfing.org, simplemente subiendo yo también mi sofá o mi habitación de invitados a la nube.

Para qué necesito comprarme un coche que pasará 23 horas al día aparcado, cuando puedo utilizar servicios de Car Sharing como Zipcar (EE.UU., Canadá y Londres), Avancar.es (Barcelona), respiromadrid.es, hellobyecars.com, bluemove.es (Madrid), clickcar.org o ibilkari.com (Bilbao), pagar sólo por el tiempo que lo utilizo y ahorrar costes de mantenimiento y ambientales.

Para qué necesito comprarme una bici, cuando puedo compartirla gracias a Bicing (Barcelona), Vélib (París), Call a Bike (Alemania) o Barclays Cycle Hire (Londres).

Para qué necesito comprar un esmoquin, un taladro o un traje de novia que apenas serán útiles unas horas, cuando existen decenas de webs donde compartir, tomar prestados, alquilar o intercambiar esos objetos con otras personas: eBay, NeighborGoods, SnapGoods, ShareSomeSugar

Para qué necesito comprar libros si existen bibliotecas.

Cloudliving es una vida P2P, una red persona a persona, y no sólo ordenador a ordenador. Una vida en la que se tiene sólo lo que se necesita y, lo que no, se sube a la nube para que otro lo aproveche, optimizando el uso de los recursos existentes. Una vuelta a los sistemas más primitivos de intercambio sin sacrificar en absoluto los niveles de calidad de vida alcanzados, ni la capacidad de elección entre productos.

Rachel Botsman, autora del libro "What's Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption" apuesta a que “co-working, coachsurfing, banco de tiempo” y otras palabras relacionadas con compartir recursos serán próximamente palabras de uso común. Si nosotros apostamos por extender el significado de “vivir en la nube”, tal vez el borrascoso cielo de la economía acabe despejándose y no tengamos que preocuparnos tanto por apretarnos el cinturón.


lunes, 10 de enero de 2011

¿Los nuevos creativos deberán convertirse en nethunters?

Hace más de una década que se formuló la tesis “los mercados son conversaciones”. Para que se produzca una conversación hacen falta al menos dos sujetos (usuarios y marcas) y un objeto (un tema de conversación).

Seguramente los monólogos aún siguen siendo mayoría pero, poco a poco se percibe cierto aumento de conversaciones reales. Las marcas que han apostado por escuchar, rastrear el entorno, contestar o proponer temas sobre los que hablar toman ventaja en la mente de los usuarios y, de manera evidente, en las redes sociales.

Ya hemos mencionado varias veces algunos ejemplos de comunicación reactiva como “Polito” de Volkswagen, “la Búsqueda” de Atrápalo, la respuesta de Lufthansa a la filtración del prototipo del último iPhone y en las últimas semanas han aparecido algunos más:

- "KLM fleta un vuelo a Miami tras una petición masiva en Twitter".

A través de Twitter, varios artistas holandeses (dj’s y promotores musicales) proponen a KLM montar un vuelo directo a Miami para marzo, coincidiendo con uno de los eventos más destacados de la escena dance en 2011, el Ultra Music Festival. Si conseguían pre-reservar 351 asientos antes del 6 de diciembre. KLM aceptó esta propuesta - que podría ser considerada de crowdbuying - y en 5 horas habían completado el pasaje. Lógicamente, los usuarios aplaudieron la iniciativa y tuvo cierta repercusión.

- "Un vagabundo que protagonizó un viral será la voz del spot de Macaroni & Cheese de Kraft"

Un locutor de radio acaba en la calle y sin techo. Gracias a unos reporteros de un periódico local este vídeo se viraliza y convierte al vagabundo en un personaje popular en Internet.


A alguien de CP+B, la agencia de Kraft, se le ocurre que pueden darle trabajo en su próximo spot de Macaroni & Cheese. Un pequeño gesto que explotan muy bien a través de RRPP.

Da la sensación de que el marketing reactivo – o como queráis llamarlo – no ha hecho más que empezar. A mi modo de ver, más que una tendencia, es una fórmula que permite a las marcas intervenir de verdad en la conversación. La forma que han encontrado para hablar con sus públicos fuera de los canales publicitarios convencionales con suficiente legitimidad como para ser escuchados.

Si de verdad es así, me pregunto si los creativos publicitarios seremos cada vez más una especie nethunters, y si tendremos que dedicar parte de nuestro tiempo a rastrear en la red, detectar conversaciones y buscar la oportunidad de reaccionar de manera que las marcas para las que trabajamos demuestren su personalidad con hechos reales que sustituyan a esos monólogos que gran parte del público hace tiempo que dejó de creerse.

¿Qué opináis vosotros?

lunes, 3 de enero de 2011

Fotos que dejan huella (digital)

(Podrás ver este mismo artículo en Ling, la revista de Vueling Airlines, en el número de enero de 2011).

Cuando bajes de este avión, posiblemente tomes algunas fotos. Muchos de esos recuerdos serán compartidos en internet con amigos y familiares y, sin duda, dejarán huella en vuestras memorias. Lo que seguramente no habías imaginado es que las huellas digitales de esas fotos podrían ayudar a rediseñar las ciudades del futuro.

Cada foto subida a Flickr, Picassa o Panoramio deja rastros que pueden interpretarse: entre otros, la fecha, que sirve para ordenarlas cronológicamente, las coordenadas, que permiten geolocalizarlas, o el etiquetado, que las clasifica. Al analizar el acumulado de datos generados por los millones de usuarios de estas aplicaciones online, es posible obtener información sobre el comportamiento de las masas. Así lo muestran los proyectos de estos tres investigadores:

El ingeniero suizo Fabien Girardin consiguió obtener visualizaciones sobre el flujo de turistas en España rastreando su actividad en Flickr. Tras analizar los resultados del proyecto “Los Ojos del Mundo” (2007), en colaboración con el MIT (Massachussetts Institute of Technology) y la Universidad Pompeu Fabra, Girardin se mostró sorprendido porque “Barcelona actuaba como hub conectando fotógrafos del resto de la Península”. Además, se daba cierta “falta de relaciones -flujo de fotógrafos- entre España y Portugal".
Los Ojos del Mundo, (MIT + UPF)

Uno de los ingenieros fundadores de Skype, Ahti Heinla, lanzó en mayo “World Touristiness Map”, un mapamundi online coloreado según el volumen de turismo de cada área। Para ello, extrajo datos de Panoramio, un website dedicado a compartir fotografías de paisajes. “Me encanta viajar a sitios no demasiado turísticos pero interesantes. Creé este mapa para encontrarlos”, confiesa el estonio. Para realizar un proyecto como el suyo no hace falta haber desarrollado Skype. Según él, basta con tener “ciertos conocimientos de programación” y, sobre todo, “pensamiento creativo”.
World Touristiness Map, por Ahti Heinla

El californiano Eric Fisher intentaba averiguar “si la localización de las fotos revelaría algo sobre la forma en que la gente se movía”. En cuanto publicó los 100 mapas de las 100 ciudades con los resultados del proyecto “Geotaggers” (mayo’10), empezó a recibir comentarios en su galería de Flickr. Los usuarios “pensaban que se trataba de mapas de lugares visitados por turistas”, cuando en realidad no diferenciaba si los fotógrafos eran o no foráneos. Inmediatamente desarrolló la versión “Locals and Tourists” (junio’10) para investigar si había diferencias relevantes entre unos y otros. Las imágenes hablan por sí solas.

El mapa de Barcelona según Locals and Tourists, de Eric Fisher.
Los puntos azules son fotos de ciudadanos locales. Los rojos, de turistas.

En estos tres casos, las “huellas” proceden de fotos, pero existen otros rastros digitales que pueden usarse para estudiar el comportamiento colectivo. Por ejemplo, las tarjetas RFID, como Oyster Card en Londres, o Bicing en Barcelona. Girardin, que utilizó este servicio de alquiler de bicicletas para otro de sus estudios, asegura que “somos muy predecibles en nuestros patrones de movilidad”, aunque también cree que estos análisis pueden contribuir a “mejorar la forma en que planeamos y organizamos las ciudades”. El futuro podría pasar por un modelo en el que las ciudades fuesen rediseñadas tomando en cuenta estudios de comportamiento a tiempo real. De hecho “los principales actores de la industria de las Tecnologías de la Información (IBM, Cisco, Google, Microsoft…) están empujando hacia esa dirección”, nos explica el ingeniero. Por su parte, Heinla añade que las mediciones a tiempo real no son cosa del futuro: “ya es posible medir el tráfico de las autopistas rastreando a qué velocidad un móvil cambia de una zona de cobertura a la siguiente”.

Sin embargo, el exceso de optimismo alrededor de este tipo de análisis tiene algunos peligros. La invasión de la privacidad es uno de ellos, como reconocen los tres investigadores. Fisher nos recuerda que “afortunadamente, el geoetiquetado es una actividad voluntaria”. Mientras, Girardin argumenta que la privacidad “es un concepto en constante evolución que nosotros -y no la tecnología- negociamos y damos forma”. Otro de los peligros de los que alerta el suizo sería olvidarse de los humanos en la toma de decisiones. Confiar sólo en algoritmos para organizar las ciudades sería un error. “Ya hemos visto cómo han funcionado para detectar la reciente crisis financiera”.

Para dejar huella en la vida ya no hace falta plantar un árbol, tener un hijo, ni escribir un libro. Subir una foto puede ser suficiente. La próxima vez que subas una, tú mismo podrás evaluar si merece la pena renunciar a un pequeño espacio de privacidad a cambio de ser escuchado en una hipotética toma de decisiones sobre urbanismo. Será justo en ese momento cuando tú -“y no la tecnología”- negocies la noción de privacidad.


viernes, 5 de noviembre de 2010

4 citas de Nicholas Negroponte

1.- "En las últimas semanas he visto el mayor cambio en mucho tiempo. Pusieron una fotografía de papel delante de una niña de tres años. Para verla mejor, dio un pellizco en ella, como si fuera una pantalla, pero se dio cuenta de que no tenía efecto sobre el papel. La manera de entender el mundo de esa niña no tiene nada que ver con la nuestra. Cuando tenga que votar habrá sido mucho más activa durante toda su vida. Hablarán diferente, se comunicarán de otra manera. En los últimos años la ciudadanía se ha hecho más activa. Da igual que se haga una declaración en una universidad o en un gran acto porque se difunde por Twitter, Facebook, blogs. Cualquier acto público pasa a ser relevante. Es todo un mundo nuevo".

2.- "Sabemos con certeza que el papel va a desaparecer como soporte para los medios por motivos de distribución, producción y coste.

3.- "No creo que Twitter vaya a durar mucho tiempo (...) Facebook me parece mucho más útil".

4.- "El copyright es una solución del pasado".

Citas extraídas de esta entrevista en vídeo, con fecha de ayer.
Nicholas Negroponte es el fundador del MIT Media Lab, promotor del proyecto One Laptop per Child y uno de los creadores de la revista Wired.

martes, 28 de septiembre de 2010

Bego Antón: fotografía de publicidad no publicitaria

A la gente no le gusta la publicidad. Tal vez por eso cada vez hacemos más proyectos publicitarios que no parecen publicidad. Cuando toca llevar a cabo piezas visuales o audiovisuales de este tipo, no resulta fácil encontrar realizadores o fotógrafos apropiados. Seguramente porque muchos de los fotógrafos publicitarios ya tienen esa etiqueta de publicitarios, no de “no publicitarios”.

Entre esos fotógrafos publicitarios que no parecen publicitarios y que saben tocar realidades sociales a mí me gusta Bego Antón, sobre todo porque se nota que le gusta la gente.
Todos los derechos reservados.
Propiedad de la Muestra de Arte Ertibil Bizkaia. 2º Premio 2010.

Bego Antón es una Diane Arbus en potencia. Dispara con una Hasselblad de medio formato y le interesan los rituales. “Más las personas que los procesos”.

Los últimos que ha fotografiado son la “txerriboda” (la matanza del cerdo) y desnudarse en "el refugio naturista”, y está trabajando en la taxidermia y el avistamiento de ovnis.

Todos los derechos reservados.

Se nota mucho cuando hay una buena relación entre fotógrafo modelo”, dice Bego. Siempre que puede, intenta pasar varios días con los sujetos retratados.

Se desnudó para integrarse en “el refugio naturista” y en la txerriboda retrataba a los aldeanos en plena faena. “Cuando les pedía posar, se reían, pero yo les explicaba que aquello era muy serio, que acababan de matar un cerdo”, cuenta. “Se ponían serios y, entonces, los pillaba”.

Si quieres sacar algo real de la gente tienes que formar parte de lo que está pasando. Tienes que meterte en cada historia. Aunque para conseguir esa realidad tengas que provocarla, en cierto modo”.

Sus retratos son directos, normalmente frontales, con lo que consigue una potente sensación de autenticidad. Son fotos que impactan, que atraen y que dejan adivinar que de verdad hay detrás una historia real de las que la publicidad tiene mucho que aprender.


ACTUALIZACIÓN (23/12/10):
Estos días hemos tenido la suerte de trabajar juntos en un proyecto para Atrapalo.com. Podéis ver sus fotos (más de un centenar), en la página Atrápalo en facebook.


domingo, 19 de septiembre de 2010

¿Feliz GRP?

Simon Kuznets, el creador del sistema de contabilidad nacional norteamericano advirtió en 1934 que es “muy dificil deducir el bienestar de una nación a partir de su renta, haciendo referencia lo imperfecto del Producto Nacional Bruto como medida de desarrollo.

¿De verdad creemos que el PNB y la renta per cápita miden nuestro nivel de bienestar? Puede que midan perfectamente la producción, pero no parece que éste sea el único factor que determina nuestra calidad de vida.
Por ejemplo, la producción de armas, los programas de Belén Esteban, o la tala de madera contribuyen al crecimiento del PNB. Sin embargo, la calidad de la educación, una siesta, sentarte en un parque a tocar la guitarra o una conversación con amigos, no afectan en absoluto, según este indicador.

El problema es que lo que medimos ahora determina lo que haremos en el futuro, porque todas nuestras acciones irán encaminadas a mejorar los datos que tomamos. Por eso EEUU no desinvierte en armamento, ni Telecinco en telebasura, ni los gobiernos apuestan fuerte por invertir en educación. Tal vez así seamos más ricos, pero no viviremos mejor.

Igual que muchos macroeconomistas, creo que los publicitarios estamos metiendo la pata midiendo lo que medimos. Medimos GRPs (Gross Rating Points) en lugar de calidad de las emociones/sensaciones, el número de fans en lugar de medir su engagement (o el valor de la relación), nº de visitas a un website en lugar de estudiar la atención o el interés que despierta, por ejemplo. ¿Se podría medir en qué grado hemos aumentado la felicidad del sujeto con quien nos comunicamos? Me pregunto si no lo estudiamos sólo por miedo al resultado.
Ahora, por ejemplo, parece que esté de moda que lo anunciantes se preocupen por aumentar su número de fans en Facebook. Pero la gran mayoría lo consiguen obligando a sus usuarios a unirse para participar en una promoción. No les importa el cómo sino el cuánto. Pero, ¿tiene valor un nuevo fan que nunca más va a hablar con nosotros? Medir el éxito de esa manera mata cualquier posible estrategia.

Daniel Solana en el libro Postpublicidad dice que “antes de que se inventara el reloj, el tiempo no formaba parte de la vida de la gente. Fue el descubrimiento de una máquina capaz de medir los minutos lo que hizo que los minutos existieran”.

El Reino de Bután ya ha inventado su propio reloj, la Felicidad Nacional Bruta (FNB), y líderes como Sarkozy, basándose en este concepto, están estudiando nuevas fórmulas alternativas de medición del crecimiento y la riqueza distintas del PNB, con la ayuda del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz.
Si Bután ha conseguido medir la felicidad del país, me gustaría pensar que alguien estará inventando (o ya habrá inventado) ese reloj que mide el valor de la comunicación de una marca o de una campaña de una manera más fiel a la realidad. Pero, de momento, sólo veo mediciones al bulto que suelen llevar a errores de bulto. Errores que, al no mostrarse en cifras, ni siquiera somos capaces de ver.


martes, 24 de agosto de 2010

Planners Calimero

“Los planners somos unos incomprendidos: a veces gran parte de tu trabajo es justificar tu trabajo.” - Julia Lee.

Todo lo que he oído sobre los planners estratégicos son elogios, pero a la hora de la verdad, en España es un perfil minoritariamente extendido. Supongo que de ahí viene que algunos tengan esta sensación.
La semana pasada se publicó la 6ª edición de The Planner Survey 2010. Entre las responsables del estudio está mi amiga Julia Lee (Planner en Sra. Rushmore) que ha buscado tiempo donde no lo hay para hablar de la “plannersphere” en España y en el mundo.

“En España, la plannersphere es similar al resto del mundo, aunque al ser más reciente encuentra mayor resistencia (…) Lo bonito es que al estar empezando las normas las escribe cada uno. En este sentido la juventud de la industria y la libertad que tenemos son refrescantes”.
The Planner Survey es conocido, entre otras cosas, por revelar medias salariales de la profesión.

En cuanto a sus conclusiones sobre el estudio, señala que desde que empezó a realizarse ha aumentado el número de planners junior, y aventura que tal vez se deba a que “los departamentos, faltos de personal y sobrados de trabajo”, hayan necesitado ayuda. Su salario también ha crecido, lo que supone “una muestra de respeto y reconocimiento hacia este perfil”. También cree que esta nueva generación puede aportar mucho a la industria en estos momentos de cambio: “quizá estos nativos digitales que se incorporan ahora ayuden a fortalecer la relación entre el planning y la comunicación digital, una preocupación que expresaban muchos de los sujetos de estudio”.

Julia opina que se pueden encontrar Planners Calimero “en todo el mundo”, pero para conocer mejor el escenario en nuestro país, nos invita a conocer el estudio realizado por Cristina Sánchez Blanco, de la Universidad de Navarra (o el resumen).

De todo el trabajo realizado en el Planner Survey 2010, se queda con que "el dinero no lo es todo, cuando no conduce a la motivación ni aumenta el rendimiento”.

Que se lo pregunten a Calimero cuando su mamá no le reconocía. ¿Sabíais que la serie Calimero nació de este anuncio italiano de detergente?


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